Texto de la presentación del libro “Nueva tiranía de la escritura” de Matías Piccolo.

bierEl jueves 2 de julio de 2015 escuchamos las palabras del escritor Sebastián Bier sobre la obra “Nueva tiranía de la escritura” y sobre su autor. Transcribimos aquí el texto completo:

“Cuando Matías me dijo que quería que hablara en la presentación de su libro pensé: este tipo está loco. Tardé un segundo en razonar que Matías es Manuk y que claro, el tipo está efectivamente loco. Así que lo tomé como una actividad divertida: la tarea estuvo clara desde un principio para mí: levantar al escritor, defenestrar a la persona.

Matías es el mejor escritor de nuestra generación desde que tiene ocho años. Siempre fue así, es una verdad nunca declarada pero por todos admitida. A esa edad todavía no escribía las barrocas historias que hoy nos da a leer, dibujaba cómics. Como la puta madre dibujaba. Y los guiones eran un delirio. Hay una época mítica entre Giordano y Manuk  que se remonta a la secundaria, donde a cuatro manos arruinaban las vidas de sus semejantes en viñetas que Matías ilustraba. No puedo dar fe de esas historietas, no las vi. Sí vi las que más tarde escribirían durante las clases en la facultad; su principal víctima y protagonista excluyente era “El Fanático”, el verosímil de un antiguo compañero y amigo. Las situaciones que se sucedían, irredentas, delirantes, se ilustraban con rigor y el guión anotaba las viñetas con voces que provenían de mismísimo infierno. La trama principal era el descenso a los abismos de un ser. Ese descenso es el motivo más recurrente en, si se me permite el neologismo, la literatura manuciana.

Con el tiempo ese descenso tomó la forma de un espiral (mental) que se amadeja y persiste, en tiempo y forma, haciéndose texto. El resultado es la forma textual de la mente de Manuk, y eso, querido público, no es poco. Estamos hablando de la persona más oscura que conozco. Esta oscuridad no está signada por malversaciones o tramoyas, no. Está signada por una mente tortuosa que goza revolcándose en el fango del pensamiento. Una y otra vez, una y otra vez. Más y más adentro, como la caverna que describe en el cuento “El Nuevo”, que no es otra cosa que la mente del que escribe. No hay literatura más autobiográfica que la literatura de Manuk, aunque en apariencia sus formas y temas nos alejen de cierto realismo ramplón que cunde en el panorama de la literatura argentina contemporánea. No se dejen engañar por la forma en que se expresan los monjes de “Los amanuenses y el palimpsesto”, esos monjes son Manuk, esa es su voz. Que tampoco los distraiga el español neutro del agente de la CIA Landy Kovacs, en el cuento “El ensayo musical”: ese mismo argumento lo escuché, con mis propios oídos, de la boca de Manuk en varias noches  en que el alcohol nublaba el entendimiento, más aun de razonamientos complejos. La escena es la siguiente: mesa larga, unas ocho o diez personas en estado de profunda embriaguez. Platos sucios de un asado que se comió rápido, como para pasar a lo importante, y humo, mucho humo. Los gritos son ensordecedores; Manuk me intenta explicar su teoría acerca porqué los Beatles son los responsables de la derrota del comunismo. No les miento. No sé ni cómo me acuerdo de eso, será por la cantidad de veces que se repitió la escena …

Ese personalísimo giro autobiográfico es quizá el único punto en común que la literatura de Manuk comparte con lo que se entiende por “literatura argentina contemporánea”. Después, su cuño es absolutamente clásico. Digo clásico en el sentido que sus referentes, lejos de los cuentistas estadounidenses de la segunda mitad del siglo veinte (Carver, Sallinger, Cheever), que parecen ser una referencia ineludible en muchas de las “nuevas voces” con sus atmósferas anodinas y sus diálogos pequeños, son, mayoritariamente, Kafka y Borges. En ese sentido, los cuentos de este volumen son más “universalistas”, como bien los describe Beatriz Vignoli, aunque las referencias, más que citas cultas o el expandido “name dropping” funcionan como disparadores de ficción en la más clara tradición borgeana. Más cerca, en tiempo y espacio, se puede leer algo de Salvador Benesdra. Las teorías conspirativas, otro tema recurrente en la narrativa manuciana, son arltianas en el sentido de que las ideas, sobre todo las políticas, se dan a conocer en discursos enunciativos, como los del astrólogo, pero en cuanto a contenido difieren mucho de las de Arlt: no son ontológicas o metafísicas, son absolutamente políticas, pero alejadas de una política del aquí y ahora. Combatiendo siempre al capital, pero más que nada a su faz discursiva. No hay bombas, ni revoluciones, hay discursos que se pasan soto voce, hay cuerpos que se intercambian, teorías que se aplican a escalas mundiales para impedir el triunfo inevitable del comunismo. Estamos en el mundo del discurso, de las ideas, de las letras, esas mismas letras que, en “Rondando la claridad” enloquecen al protagonista y que el solo hecho de poder deshacerse de ellas, lo lleva a la claridad (no sin antes hacernos atravesar una escena donde el protagonista pinta las paredes del baño con sus heces ante la mirada de su hermana). El monstruo, la oscuridad, está adentro, es producto, casi siempre, de una cabeza que piensa, quizá de más, como en el cuento “Diario de un enfermo”.

Todo ese nudo gordiano de conspiraciones, traiciones y bajezas tiene su correlato en la forma textual, que el autor nos advierte desde la contratapa ha sido leída como “barroca”. Esa prosa pesada, alambicada, según nos ilumina  el autor también desde la contratapa, no debería ser un escollo para la lectura sino, más bien, y cito, “un desafío convencional del divertimento de leer”. Esta colección de relatos nos brinda una clarísima descripción de lo que el autor considera divertimento. Una sola cosa me queda por decir frente a esto: ay mamita, con lo que se divierte este muchacho…

Ahora sí, los invito a leer un libro que está buenísimo; una cosa más les aclaro, van a sufrir. Brindo por eso”.

Sebastián Bier

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s