“Vladimir va al paraíso” relatos de Damián Schwarzstein.

Los relatos de “Vladimir va al paraíso”  de Damián Schwarzstein,  fueron origi-nalmente escritos como columnas de Rosario3.com, y luego reescritos y ordenados para componer la trama.

En contratapa escribe Manuel López de Tejada:

“En Vladimir va al paraíso todos los caminos conducen a Rosario, pero el escenario del texto es la Europa de entreguerras, previo a la Segunda Guerra Mundial. Un filósofo taoísta leninista se ve forzado a huir de Berlín por la amenaza de los nazis. En sus viajes por las grandes capitales europeas, y luego hacia América en barco, conoce a figuras célebres de la literatura, de la plástica, de la música, de la moda y del fútbol. Con ellos debate sobre temas existenciales, vive amores, aventuras y exalta el placer de la comida. Las citas de escritores y de canciones populares forman parte de ese eterno retorno a la ciudad del autor, a un compendio de bares, boliches bailables, anécdotas y paisajes urbanos con el río como telón de fondo. El tono del libro, que fue escrito en forma de falsas crónicas, es casi siempre zumbón, humorístico, disparatado, pero también reflexivo. El pensamiento de Vladimir se abre paso con inspiración espontánea y vale la pena seguirlo”.

PUBLI TAPAS VLADIMIR80

Foto tapa: Alan Monzón

 

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“La huésped” novela de Florencia del Campo.

La protagonista de esta historia es una huésped pero sin “casa” para alojarse. Es huésped de un no-lugar. Una mujer que se interroga y busca una identidad, un sitio, un “alojamiento” donde hospedarse, porque no encaja, a pesar de los casilleros que ella sabe que le han sido adjudicados; “sencillamente” no encaja.  Como diría Julia Kristeva, somos “extranjeros para nosotros mismos”.

Toda la novela, bajo la forma de una pregunta no explícita hasta el final, y un desarraigo, una búsqueda o un intento de, es la descripción de una extranjeridad, que no solo es femenina (aunque eso la acrecienta) sino constitutiva de nuestra humanidad. La lucha por construirse, por hacerse un lugar en medio de una lengua extranjera, en medio del extrañamiento, es la lucha de esta mujer por hospedarse a sí misma en sí misma. Pero lo ajeno sale del propio cuerpo (nunca propio, siempre de otro), como lo más íntimo y lo más irreconocible al mismo tiempo. Es la extimidad absoluta.

 

“Una novela de prosa descarnada acerca del centauro de carne y palabra que somos, y de la construcción de la identidad que, como una soga, anuda los dos extremos”.

Valeria Correa Fiz

 

“Contar el desarraigo, la pérdida del idioma, las distorsiones que produce en el propio cuerpo y en la vida de pareja. La huésped de Florencia del Campo, habla de estas nuevas realidades con voz potente y original. Un libro conmovedor, imprescindible”.

Clara Obligado

Publi TAPAS LA HUÉSPEDRED

 

“Las polacas” de Patricia Suárez. 2a. edición.

Publi TAPAS Las polacasred

Las polacas  de Patricia Suárez se publicó por primera vez en el año 2002 bajo el sello editorial “Teatro Vivo”. Esta segunda edición incluye la obra “Desván” en la trilogía original, reproduce el prólogo de la primera edición escrito por Mauricio Kartun e incorpora otro prólogo, “La prostitución en Rosario 1874 -1932” de la historiadora e investigadora Dra. María Luisa Múgica, le aporta un contexto histórico a las piezas teatrales.

Se transcribe la contratapa del libro:

“Aunque sigue siendo un tema candente hoy día, la historia de la trata de blancas en Argentina tiene poco más de cien años.

En 1906 se creó en Buenos Aires la Sociedad de Socorros Mutuos Varsovia dedicada al negocio de la prostitución e integrada en su mayoría por judíos polacos. La Varsovia cambió su nombre por el de Zwi Midgal cuando las entidades judías la denunciaron, puesto que reprobaban la actividad desarrollada por la organización.

La red armada por la Zwi Migdal se iniciaba con la llegada a aldeas de Polonia del “novio” en busca de una prometida para contraer matrimonio. Las “casamenteras” entregaban adolescentes pobres y vírgenes, cuya familia esperaba paliar su precaria situación económica con el cobro de la “dote” del ventajoso matrimonio de la hija. Muchas venían engañadas y muchas aceptaban a sabiendas que ejercerían la prostitución en un país extraño, a cambio de sobrevivir a los progroms rusos y a la dura existencia en Polonia y en toda la Europa del este.  La boda (falsa) se realizaba al llegar a Buenos Aires en la Sinagoga que la Zwi Migdal tenía en la ciudad. Días después la recién casada comenzaba a trabajar en un prostíbulo.

Se estima que el número de víctimas rondó los 3.000, casi todas en burdeles de Rosario y Buenos Aires. En Rosario la prostitución habilitaba los 18 años como edad mínima para ejercer el oficio en comparación con Buenos Aires que fijaba esa edad en 22 años, lo cual benefició a los tratantes.

La denuncia de Raquel Liberman, que ejercía el oficio en un prostíbulo de Valentín Alsina provocó la caída del floreciente negocio, hacia comienzos de la década del ´30.

Sobre la historia real, Patricia Suárez construye con delicadeza y humor tres piezas sobre diferentes momentos de la trata de blancas. En Casamentera (La señora Golde): la negociación entre el “importador” y la casamentera; La Varsovia: el barco que vuelve a Argentina transportando a la nueva “esposa” del rufián y Desván: el día imaginario en que Carlos Gardel visitó un burdel rosarino para alegría y gloria de las polaquitas esclavas que esperan solazarse con su visita.

Desde su estreno en 2002, estas obras recorrieron toda la Argentina, América latina y Estados Unidos, y en la ciudad de Washington tuvieron su versión musical en 2014. Actualmente son piezas de estudio en las academias de actuación y siguen representándose continuamente”.